¿Por qué capacitar?
Mientras la mayoría de los Serigrafistas textiles en nuestro país gastan energías en mantenerse competitivos en el mercado intentando mejorar sus impresiones con plastisol e inclusive intentando innovar en el tema. Una multitud de diseñadores independientes en nuestro país y en el mundo dedican ese mismo tiempo en intentar complacer las demandas de los consumidores. Que marcan una notable inclinación por estampas sin tacto, elásticas, gastadas, corroídas caminando por la senda de lo natural. Lo sorprendente es que los serigrafistas notan esta innegable tendencia, pero la realidad es que para intentar complacer a sus clientes intenta lograrlos con tintas al plastisol, obviamente que el resultado no es el mismo y además es significativamente contradictorio si de natural se trata.
Años atrás los serigrafistas que utilizaban tintas a base de agua eran profesionales en ese arte. Sin embargo, los plastisoles cambiaron el mercado de las tintas, y su facilidad de utilización es la razón por la cual tan pocos serigrafistas de prendas en la actualidad trabajan con formulaciones a base de agua.
Lamentablemente por razones conocidas que hicieron prácticamente la desaparición de esta industria en nuestro país por más de una década y por el inevitable ciclo de la vida, hicieron que los escasos profesionales estén en extinción.
Es hora que la capitación deje de ser informal y facilista para poder atender las demandas del nuevo milenio que además viene acompañada por una creciente multitud de exigentes diseñadores independientes.
Cuando uno menciona Bases al agua (extenders), foil, corrosión, devore, emulsiones metálicas al agua entre otras la respuesta de la mayoría de los serigrafistas es la misma “La tinta se va a secar en la pantalla". Estos argumentos son expresados generalmente por impresores que poseen una experiencia limitada con estas tintas, o carecen de ella.
La clave para trabajar con tintas a base de agua es comprender su naturaleza y aplicar los procedimientos apropiados al proceso de producción. Las ventajas de las tintas a base de agua comienzan con su costo.
En nuestra capacitación formal cada alumno estará capacitado para montar de base su propia empresa serigrafíca, o bien será perfeccionado profesionalmente
Partiendo desde el armado - gravado y desmontado de schablones -tendencias en estampados - tipos de pastas naturaleza, reología y aplicación, hasta el conocimiento de maquinarias y mobiliarios para la actividad. Entre otras las tintas y bases tratadas; autorreticulantes - auxiliares - plásticas Cubritivas - Spand (efecto puff) - pastas relieve - Glitter - purpurina - corrosivos - Foil - Plastisoles - Reflex - flock – emulsiones metálicas, mytex, Sublimación - entre otros.
Por: Prof. Dis. Christian Paesano - Tëcnico - Diseñador textil
Manejo de las tintas a base de agua
Del favoritismo al olvido y viceversa
La mayoría de los serigrafistas textiles utilizaron tintas a base de agua antes de la introducción de las tintas plastisol en 1961. En ese momento, los serigrafistas que utilizaban tintas a base de agua eran profesionales en ese arte. Sin embargo, los plastisoles cambiaron el mercado de las tintas, y su facilidad de utilización es la razón por la cual tan pocos serigrafistas de prendas en la actualidad trabajan con formulaciones a base de agua.
Las tintas a base de agua producen impresiones suaves al tacto y de colores vibrantes en la mayoría de telas de color claro, pero por su naturaleza transparente las hace inadecuadas para telas de color oscuro. La atracción inicial de los plastisoles vino a través de la posibilidad de impresión en ambas telas, claras y oscuras. Los impresores que utilizaron estas tintas estaban tan complacidos con las imágenes brillantes que los plastisoles producían en telas de color oscuro, que pocos prestaron atención a la textura áspera que estas creaban. En realidad, las impresiones ásperas de ese entonces eran el resultado tanto de herramientas y procedimientos de impresión pobres, tales como, la utlización de marcos inestables, baja tensión en las pantallas y presión excesiva de rasero, como de las primeras formulaciones de los plastisoles.
Sin embargo, cuando los serigrafistas notaron la textura áspera de las impresiones y comenzaron a quejarse con los fabricantes de tintas, los últimos respondieron en forma rápida ajustando los componentes de sus plastisoles para cumplir con las demandas del mercado por impresiones más suaves al tacto. Desde entonces, uno de los continuos enfoques de los fabricantes de tintas plastisol es ofrecer fórmulas cada vez más suaves.
Afortunadamente, la tecnología de impresión ha progresado a la par con las tintas. La introducción de marcos retensionables y los adelantos en los procesos de control permitieron a los talleres de serigrafía mejorar el manejo de los depósitos de tinta y producir impresiones más suaves. La tecnología de impresión de prendas avanzó hasta un punto en que los impresores podían usar mallas de 118 a 157hilos/cm para producir impresiones flexibles y de gran detalle con plastisol.
Mientras los serigrafistas conquistaban a los desafíos de la impresión de imágenes suaves al tacto con plastisoles, los consumidores decidieron complicar las cosas al exigir tintas de efectos especiales, incluyendo tintas 3D o termoexpandibles, formulaciones de gel, y otros tipos de tintas que se caracterizan por aspereza. Hoy, los impresores de prendas han conquistado también estas desafiantes formulaciones, sólo para notar que las preferencias de los clientes están cambiando, una vez más, hacia las impresiones con suavidad al tacto. Esta tendencia actual es influenciada por los mercados europeos y asiáticos, donde se prefieren gráficos vibrantes y de gran suavidad.
Por este motivo, los impresores se enfrentan a la decisión de lograr una mayor suavidad en impresiones con plastisoles o de volver a utilizar técnicas con tintas a base de agua con su característica inherente de suavidad. A pesar de las desventajas de producción que las tintas a base de agua aún poseen, sus formulaciones han sufrido avances significativos que las hacen meritorias de consideración para una gran variedad de aplicaciones de prendas.
Aplicaciones a base de agua
Las tintas a base de agua son totalmente diferentes a los plastisoles. Muchos impresores que trabajan con plastisoles las evitan, porque, "¡La tinta se va a secar en la pantalla!". Mientras que las formulaciones a base de agua pueden secarse durante la impresión, estos argumentos son expresados generalmente por impresores que poseen una experiencia limitada con estas tintas, o carecen de ella.
¿Requieren las tintas a base de agua de más trabajo que los plastisoles? Sí. ¿Se manejan y aplican en forma diferente? Sí. La clave para trabajar con tintas a base de agua es comprender su naturaleza y aplicar los procedimientos apropiados al proceso de producción.
Las ventajas de las tintas a base de agua comienzan con su costo, el cual es una fracción del de los plastisoles. Aún así, varios de los impresores con los que he hablado dicen que no pasan este ahorro a sus clientes debido a los cuidados y precauciones adicionales que se deben tomar durante el proceso de impresión.
Las tintas a base de agua poseen una viscocidad mucho menor que los plastisoles y no muestran características de fuerza de desplazamiento, lo cual facilita la impresión. Las tintas a base de agua son ideales para aplicar en telas de algodón al 100%, en donde tiñen las fibras de algodón durante el proceso de impresión, lo cual da a las impresiones una excelente facilidad de lavado.
La mayor ventaja para el cliente, y la razón del interés actual en tintas a base de agua, es la casi inexistencia de aspereza de la tela después de su aplicación. Su suavidad es atribuida al color de la tinta y al tamaño de las partículas de pigmento empleadas en cualquier color. Las tintas blancas, por ejemplo, tendrán una mayor textura que los otros colores debido a que los pigmentos blancos tienden a ser los de mayor tamaño entre los utilizados en tintas a base de agua. Sin embargo, una vez que la prenda impresa es curada y lavada, inclusive esta pequeña diferencia de textura desaparece, y la decoración tendrá la misma suavidad que el resto de la prenda.
El mayor obstáculo al trabajar con tintas a base de agua es la posibilidad de que se sequen en la pantalla. No obstante, al adquirir un poco de experiencia con estas tintas, los impresores descubren que la curva de aprendizaje para evitar este problema es bastante pequeña. La clave es mantener a la tinta en movimiento, previniendo una exposición estática al aire libre por largos períodos de tiempo. Si la impresión debe ser detenida por más de algunos minutos, el área de imagen de cada pantalla debe limpiarse y secarse. Si la tinta se seca dentro del área de la imagen, será difícil removerla de las aberturas de la malla. En el peor de los casos, la pantalla se arruinará completamente.
Al usar una pantalla con un número de malla bajo, en el rango de 49 a 63hilos/cm, se reduce la posibilidad de que la tinta a base de agua se seque en la pantalla y permite la reproducción adecuada de detalle. A pesar de que estos números de malla no favorecen el mismo grado de detalle que al imprimir con plastisoles a través de mallas de 91 a 120hilos/cm, el grado de detalle posible en los números de malla menores es más que suficiente para la mayoría de las aplicaciones que un impresor realiza. También es importante saber que la variedad de opciones de efectos especiales disponibles en formulaciones a base de agua es mucho más limitada que con la de los plastisoles, las alternativas incluyen sólo metálicos, fluorescentes, 3D y reflectivos.
La última consideración importante al trabajar con tintas a base de agua es la técnica de secado. Las secadoras de aire forzado de alta velocidad son la mejor solución para secar impresiones de tintas a base de agua porque remueven el agua de la tinta y de la prenda en forma rápida asegurando así un curado adecuado. Las secadoras de calor infrarrojo radiante pueden también funcionar aunque su uso requiere de más tiempo para obtener un curado completo.
Conclusión
A medida que las necesidades de los clientes cambian y se diversifican, de usted depende encontrar soluciones disponibles para satisfacerlas a tiempo. Las tintas a base de agua son una de las soluciones ideales para satisfacer las inclinaciones de la moda de hoy.
Como toda tecnología, usted se puede beneficiar únicamente de las tintas a base de agua si domina los procedimientos adecuados de impresión. Una vez que lo logre dejará a su competencia en proceso de curado.
Sangrado e imágenes fantasma
La competencia nacional e internacional ha forzado a los serigrafistas a estar más conscientes que nunca de los gastos. Para mantener nuestros presupuestos en el lado sano, a menudo estamos tentados a recurrir a suministros y materiales menos costosos. Lo más económico no significa siempre inferior en calidad; sin embargo, como decoradores, debemos entender que los componentes y materiales de prendas están en continuo cambio, y no siempre para bien. Con el fin de asegurarnos de poder sostener un nivel consistente de calidad, debemos someter a prueba y controlar regularmente la calidad de los materiales sobre los que imprimimos. Sólo así aseguramos que nuestros productos impresos cumplan con las exigencias del cliente.
En esta entrega, trataremos de cerca las telas para prendas, especialmente aquellas que han pasado por algún proceso de tintura; aspecto de nuestros productos sobre el cual poseemos poco control, pero que puede ser un factor determinante en nuestro éxito.
Tinturas de prendas
La mayoría de nosotros imprimimos sobre dos tipos primarios de telas: 100% algodón y combinaciones 50/50 de algodón y poliéster. Las siguientes son interacciones que pueden ocurrir entre las tinturas de las prendas de algodón y las tintas de plastisol que imprimimos sobre aquellas.
Los tintes de algodón son a base de agua y se aplican saturando las fibras hidrofílicas (que absorben agua) de algodón con los tintes diluidos en el agua. Estos tintes causan que nuestras medias blancas queden rosadas cuando accidentalmente metemos una camiseta roja de algodón en la lavadora con la ropa blanca.
Una razón por la que las prendas 100% algodón son tan populares entre los serigrafistas textiles es que sus tintes generalmente no sangran la película de tinta impresa. Ya que los tintes empleados con el algodón son solubles en agua y las tintas de plastisol que usamos son a base de petróleo, las tinturas y la tinta no se mezclan y, por tanto, normalmente no ocurre sangrado.
En relación con las prendas que compramos para imprimir, nuestras medidas de reducción de costos pueden tener implicaciones serias y sorprendentes.
Consideremos una situación que presencié recientemente, en la cual una prenda 100% algodón tinturado, sangró la impresión. En esta situación, una compañía tenía impresas una gran cantidad de prendas 100% algodón tinturado, en una sombra de rojo oscuro. La tinta era estándar blanca, resistente al sangrado, especial para imprimir en algodón. Basado en la experiencia, el impresor no tenía ninguna razón para pensar que el tinte de la prenda se transferiría a la tinta de plastisol. Sin embargo, después de un rato de impresión, eso fue precisamente lo que sucedió.
Es posible que la causa la constituyeran las tinturas a base de agua muy baratas, que se emplearon para dar color a la tela de la prenda. Por alguna razón, esta tintura se mezcló con la película de tinta de plastisol y alteró la apariencia de las imágenes impresas. Desde un punto de vista químico, la tintura a base de agua y la tinta a base de petróleo son completamente incompatibles, por lo que la transferencia de tinte no debió haber ocurrido. Después de algunas investigaciones, se determinó que no se trató de una transferencia convencional de tinte. En su lugar, los impresores dedujeron que las prendas poseían un tinte inferior sensible al calor; de hecho, tan sensible que se evaporó de la prenda a la película de tinta impresa durante el proceso de secado.
En algunos casos, el efecto fue lo suficientemente severo como para ser detectado en áreas impresas de las camisas tan pronto como salían de la secadora. Sobre las prendas en las que el efecto no aparecía de inmediato, los tintes muchas veces penetraban la impresión parcialmente y emergían a la superficie posteriormente.
Cuidados para evitar imágenes fantasma
Si bien la anterior situación es única en términos de materiales involucrados, no deja de suscitar algunas preguntas interesantes sobre un problema de impresión más común relacionado con este tema, conocido como imágenes fantasma, y sus causas subyacentes. Su aparición ocurre cuando una película de tinta resistente al sangrado entra en contacto con una tela de algodón, y los agentes que dan a la tinta la resistencia al sangrado gasifican las tintas de cualquier prenda con la que la película entra en contacto. Generalmente, esto sucede cuando las prendas están apiladas.
Este efecto de gasificación y la consecuente aparición de imágenes fantasma ocurre básicamente de dos maneras. Una, cuando las prendas se apilan calientes y el agente resistente al sangrado, por lo general un peróxido orgánico, se libera de la película de tinta caliente en forma de gas, destiñendo el color de la prenda caliente que se halla encima de la pila.
La segunda forma ocurre cuando se utiliza una tinta resistente al sangrado y no se cura lo suficiente. En este caso, el componente resistente al sangrado no se fusiona adecuadamente con la película de tinta, por lo que se evapora de la película de tinta y penetra cualquier prenda con la que hace contacto. El resultado es un efecto de blanqueado sobre los tintes de la segunda prenda, el cual aparece como una imagen "fantasma" de la impresión original. El efecto fantasma creado por los componentes resistentes al sangrado daña las prendas de manera permanente.
El lado bueno es que existen soluciones para evitar este problema. Primero, debemos asegurarnos de que en realidad sí necesitamos usar una tinta resistente al sangrado en nuestras prendas 100% algodón. La mayoría de fabricantes de prendas reconocidos y de buena reputación no toman atajos en los tintes que usan, lo cual significa que los colores de sus telas son estables, y que tintas resistentes al sangrado son innecesarias. En caso de necesitarlas, debemos asegurarnos de que la película de tinta esté debidamente curada. Así, minimizamos la posibilidad de que cualquier agente bloqueador de tinturas presente en la tinta se evapore y penetre las prendas contiguas después de la impresión.
Otra solución básica para evitar las imágenes fantasma con la tinta resistente al sangrado es controlar cuidadosamente el proceso de impresión y minimizar el grosor de la película de tinta impresa. Las películas gruesas de tinta requieren una mayor cantidad de calor y tiempo de curado y corren el mayor riesgo de no curar bien.
Para conseguir películas de tinta más delgadas y fáciles de curar, debemos emplear pantallas de alta tensión, distancia de contacto y presión del rasero mínimas. Estos parámetros ayudarán a depositar menos tinta y a asegurar que la tinta sólo haga contacto con la superficie de la tela. Así se reducirá al máximo el contacto entre la tinta y la tela y, por ende, la posibilidad de que aparezcan imágenes fantasma.
Aunque existen muchos algodones tinturados confiables, algunos talleres han caído en el hábito de usar tintas resistentes al sangrado sobre todas las telas con el propósito de simplificación y estandarización. Esta es una filosofía con la que puedo estar de acuerdo, a excepción del riesgo potencial de la aparición de imágenes fantasma si la película de tinta no es curada correctamente.
Una solución efectiva es mantener una tinta blanca para algodón no resistente al sangrado a la mano para los trabajos en prendas 100% algodón y otra blanca resistente al sangrado para prendas 50/50. Si llega a tener problemas de sangrado en el algodón, siempre puede utilizar la tinta resistente al sangrado como solución.
No obstante, una estrategia más sabia consiste, en primer lugar, en evitar dichas prendas. La clave para identificar tela 100% algodón potencialmente mala es conocer bien a su fabricante de prendas y someter sus telas a prueba de calidad regularmente.
Imprima una delgada película de plastisol blanco no resistente al sangrado en la tela de algodón 100% en cuestión y luego sobrecaliente la muestra. En caso de haber gasificación de los tintes de la tela y transferencia a la delgada película de tinta, esta situación pronto se hará evidente y le alertará sobre la potencialidad del problema. Entonces, usted podrá decidir si emplea una tinta resistente al sangrado o si busca otro proveedor de prendas.
Conclusión
A pesar de que no es frecuente que los tintes de un algodón 100% ocasionen sangrado, sólo se necesita que ocurra una vez para que usted pierda un cliente importante y desperdicie un montón de material. Controlar los procedimientos de su taller, imprimir con un grosor mínimo de película de tinta, hacer pruebas regularmente, y utilizar los productos adecuados para el trabajo le ayudarán a mantener estos problemas a raya.